Qué Pasaría Si Dios Se Presentara en Nuestra Iglesia Este Domingo? (via sujetosalaRoca)

Una excelente entrada que Eduardo Flores de Costa Rica posteó hace casi un mes en su blog.
Me permito “re-postearla” para nuestra reflexión.

En nuestros cultos y reuniones, Soli Deo Gloria.

Esta es la pregunta que hacen Phillip Jensen y Paul Grimmond en su excelente libro, "The Archer and the Arrow" (El Arquero y la Flecha). Qué es lo que concluyen diciendo después de hacer la pregunta? Si Dios le garantizara que Él visitaría su iglesia este domingo, y que Él traería un mensaje para la congregación, directamente de sus propios labios, hablando Su verdad que cambia vidas para las necesidades espirituales de todos, pensaría usted quit … Read More

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Sola Adoratio. ¿Idolatría de la Alabanza?

Al parecer esta es la consigna de buena parte del evangelicalismo de nuestro país y, hasta donde puedo ver, de toda América. Con Sola Adoratio quiero decir sólo la adoración o sólo la alabanza, dando a entender con esto que la alabanza o, más bien, la música ha sustituido en en gran manera los elementos para glorificar a Dios, no solo en el culto sino en el quehacer de la iglesia misma, como si solamente la música o, a menudo mal llamada, alabanza sea el único medio que Dios nos ha dejado para conectarnos con Él como creyentes. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Todo el pueblo de Dios entrará en el cielo

Me está guardada la corona de justicia (2 Timoteo 4:8)

Oh, tú que dudas, tú que has dicho varias veces «temo que nunca entraré en el cielo», ¡no temas!, ¡todo el pueblo de Dios entrará allá. Me agrada la preciosa expresión del hombre que en su agonía exclamó: «No temo irme al hogar; todo lo mío está allá; ahora la mano de Dios está sobre el picaporte de mi puerta y yo ya estoy listo para permitirle entrar». «Pero, dijo alguien, ¿no temes perder tu herencia?» Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Jesús ha de ser el modelo en nuestra vida

Para mí el vivir es Cristo (Filipenses 1:21)

El creyente no siempre vivió para Cristo. Empezó a hacerlo cuando el Espíritu Santo lo convenció de pecado y cuando, por la gracia, fue llevado a ver al Salvador que agonizaba en propiciación por la culpa de los hombres. Leer más de esta entrada