C.H. Spurgeon: Celebrando la venida del Salvador

He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

(Isaías 7:14)

Vayamos hoy a Belén, con los pastores y los magos veamos al que ha nacido Rey de los judíos, pues nosotros, por la fe, podemos afirmar que tenemos interés en Él y cantar: «Un niño nos ha nacido,  hijo nos es dado». Leer más de esta entrada

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La Navidad no significa nada si…

Efectivamente, si como cristianos solamente pensamos en la Navidad como en un tiempo de compartir, dar y recibir regalos, celebrar, pasarla bien, etc., sencillamente estamos viendo la navidad tal y como el mundo la ve, es decir una fiesta más para celebrar, que nada tiene que ver con lo que como cristianos creemos o deberíamos creer.

Independientemente de si es verdad o no que Jesucristo nació un 25 de diciembre lo cierto es que es un hecho que Jesucristo, quien es Dios Hijo, un día vino al mundo como hombre, naciendo de una mujer, dependiendo, como todo recién nacido, de los cuidados de otros para su supervivencia. Es este hecho lo que da origen a la Navidad o Natividad que simplemente significa nacimiento. Pero el hecho de que el Hijo de Dios se haya hecho miembro de la familia humana debería inmediatamente llevarnos a la pregunta ¿Por qué lo hizo? Leer más de esta entrada

¿Por qué tuvo que morir Jesucristo?

¿Te has preguntado alguna vez por qué fue necesario que Cristo muriera de la manera en que lo hizo? ¿No pudo Dios simplemente decir «Muy bien, Yo los amo a todos, así que vengan a mis brazos, me olvido de cuán malos han sido. Qué más da. Los salvo a todos»? ¿Pudo Dios hacerlo así?

La respuesta es simple: NO. Y si lo hubiera hecho, estaríamos viendo a Dios siendo injusto (lo cual no puede ser debido a Su naturaleza inherentemente justa). ¿Por qué? Porque Dios es Dios justo, santo, perfecto, sin mancha, sin tacha, luz plena, como la Biblia nos lo enseña. (Éxodo 34:4-7)

Cuando Dios creó al hombre y la mujer éstos tenían una comunión directa con Dios, nada había que se interpusiera entre Dios y sus criaturas; pero cuando voluntariamente el hombre desobedeció, la perfecta comunión fue de súbito resquebrajada, quedando el hombre totalmente separado de Dios por causa de su injusticia. El hombre no podía estar delante de Dios sin ser aplastado por todo el peso de Su ira sin una pizca de misericordia. Y, asombrosamente, esa misma es la condición del hombre actual, por haber heredado el pecado de Adán desde el día de su concepción. (Oseas 6:7; Salmos 51:5; Romanos 3:23) Leer más de esta entrada