C.H. Spurgeon: Redimidos de pecado por Su Sangre

Sin derramamiento de sangre no se hace remisión (Hebreos 9:22)

Esta es la voz de la verdad inalterable. En ninguna ceremonia judía -aun típicamente considerada- se hacía remisión de pecados sin derramamiento de sangre. En ningún caso y por ningún medio puede el pecador ser perdonado sin expiación. No hay para mí esperanza fuera de Cristo, pues no hay otro derramamiento de sangre que sea considerado como expiación por el pecado. ¿Estoy yo creyendo en Él? ¿Es realmente aplicada a mi alma la sangre de su expiación? Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Dejemos nuestra carga al pie de la cruz

Y cantarán de los caminos de Jehová (Salmos 138:5)


El tiempo en que los cristianos empiezan a «cantar de los caminos de Jehová» es cuando por primera vez sueltan su carga al pie de la cruz. Ni aún los cantos de los ángeles parecen tan dulces como el primer canto que brota de lo hondo del alma del hijo de Dios que ha sido perdonado. Tú recuerdas, sin duda, cómo Juan Bunyan describe esto. Él dice que cuando el pobre peregrino dejó su carga al pie de la cruz, dio tres grandes saltos, y siguió su camino cantando: Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Siendo perfectos en Cristo Jesús

Jehová, justicia nuestra (Jeremías 23:6)

El cristiano siempre experimentará grande calma, quietud, alivio y paz al pensar en la perfecta justicia de Cristo. ¡Cuán a menudo los santos de Dios están abatidos y tristes! Sin embargo, no debiera ser así. Creo que no se sentirían abatidos si tuviesen presente la perfección que poseen en Cristo. Hay algunos que siempre hablan de la depravación del corazón y de la innata maldad del alma. Esto es muy cierto, pero, ¿por qué no ir un paso más adelante y recordar que somos perfectos en Cristo Jesús? Leer más de esta entrada

Refill de misericordia para el 2011

Nuevamente comenzamos otro año y damos gracias a Dios por ello. Vale la pena, y es necesario, recordar por dónde hemos venido durante el 2010 y reconocer si nos hemos inclinado hacia uno u otro lado de la calzada. Debemos ajustar nuestras brújulas si éstas han dejado de apuntar al Norte celestial, al blanco que atrae todas las cosas hacia Él, a Jesucristo. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Lo imperfecto perfecto

Perfecto en Cristo Jesús. (Colosenses 1:28)

¿No sientes en tu propia alma que la perfección no está en ti? ¿No te enseña esto mismo la experiencia de todos los días? Cada lágrima que sale de tus ojos llora «imperfección»; cada suspiro que brota de tu corazón habla de «imperfección»; cada palabra áspera que procede de tus labios indica «imperfección». Conoces bastante bien tu corazón como para ni soñar siquiera que pueda haber en ti alguna perfección. Pero en medio de este conocimiento de tu imperfección, hay para ti un consuelo: Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: No hay siquiera un santo que no se sienta vil

He aquí que yo soy vil (Job 40:4)

Es ésta, para ti, una consoladora palabra, perdido pecador. ¿Piensas que no debes venir a Dios por ser vil? No hay un santo en la tierra que no se sienta vil. Si Job, Isaías y Pablo se sintieron obligados a decir: «yo soy un vil», ¿te avergonzarás tú de hacer la misma confesión? Leer más de esta entrada

Libro: La Vida Cruzcéntrica por C.J. Mahaney

«La cruz era el plato fuerte de la teología de Pablo; era el mensaje. También enseño sobre otras cosas, pero cualquier cosa que enseñara procedía y se relacionaba con la realidad de que Jesucristo murió de manera que los pecadores se reconciliaran con Dios y recibieran el perdón de DiosLeer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Todo el pueblo de Dios entrará en el cielo

Me está guardada la corona de justicia (2 Timoteo 4:8)

Oh, tú que dudas, tú que has dicho varias veces «temo que nunca entraré en el cielo», ¡no temas!, ¡todo el pueblo de Dios entrará allá. Me agrada la preciosa expresión del hombre que en su agonía exclamó: «No temo irme al hogar; todo lo mío está allá; ahora la mano de Dios está sobre el picaporte de mi puerta y yo ya estoy listo para permitirle entrar». «Pero, dijo alguien, ¿no temes perder tu herencia?» Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: La principal de todas las promesas

Yo seré a ellos por Dios (Jeremías 31:33)

       Cristiano, aquí está cuanto puedes pedir. Para ser feliz necesitas algo que te satisfaga. ¿No te basta lo que te ofrece este versículo? Si puedes vaciar en tu copa esta promesa, ¿no dirás con David «mi copa está rebosando» tengo más de lo que mi corazón puede desear? Cuando se cumpla en ti el «Yo soy tu Dios», entonces poseerás todas las cosas. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Jesús ha de ser el modelo en nuestra vida

Para mí el vivir es Cristo (Filipenses 1:21)

El creyente no siempre vivió para Cristo. Empezó a hacerlo cuando el Espíritu Santo lo convenció de pecado y cuando, por la gracia, fue llevado a ver al Salvador que agonizaba en propiciación por la culpa de los hombres. Leer más de esta entrada