31 de octubre: Reforma y máscaras

«Demóstenes, el orador griego, cuando se le preguntó respecto a cuál era el primer precepto de la elocuencia, respondió que era la buena pronunciación. Cuando se le preguntó por el segundo, respondió lo mismo y así para el tercero. Así ―dijo San Agustín―, si me preguntáis respecto a los preceptos de la religión cristiana, responderé que el primero, el segundo y el tercero son la humildad». (Instituciones, II, ii, 1)

Entender la Reforma y buscar sinceramente aplicarla en nuestras comunidades eclesiales es un privilegio caro: uno tiene que chocar con la realidad de que muchas cosas que teníamos por ciertísimas sencillamente no lo son; peor aún, muchas cosas con las que creíamos glorificar a Dios son de hecho cuestionables a la luz de la Escritura o a la tradición Reformada que pensamos honrar de alguna u otra forma. Pero una vez tenemos la certeza de algo buscaremos defender contra cualquier otra cosa aquello que ahora nos parece tan claro y evidente. Es un lógico celo por aquello que consideramos importante y crucial. Leer más de esta entrada

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“¿Cuál Reforma?”

El hermano miraba y ojeaba con entusiasmo y curiosidad los libros sobre la mesa. Tomó uno de los varios disponibles que hablan sobre la Reforma Protestante y comienza a preguntarme y le voy explicando en 30 segundos hasta que menciono la palabra “reforma” y me pregunta “¿Cuál reforma?”. Quedo anonadado por 2 segundos y le explico en otros 10 a qué me estoy refiriendo. El hombre toma algunas hojas del material gratuto y se va expresando agradecimiento, pero la pregunta se quedo grabada en mi mente hasta ahora y creo que será difícil borrarla. “¿Cuál Reforma?” Leer más de esta entrada

La apremiante necesidad de Reformar la Iglesia

Ecclesia semper reformanda est.

O, la Iglesia siempre debe estar reformándose. Con este lema, el teólogo Karl Barth quiso dar a entender que la Iglesia debe continuamente auto examinarse con miras a corregir el rumbo que lleva en caso de haberse desviado. El apóstol Pablo lo dijo más directamente “examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe” (2 Corintios 13:5a). El diccionario de la RAE define en su tercera acepción de la palabra reformar así: Reducir o restituir una orden religiosa u otro instituto a su primitiva observancia o disciplina. Leer más de esta entrada

Los nuevos herejes evangélicos

Con motivo del mes del 497° aniversario de la Reforma Protestante, comparto este video que nos recuerda, y para algunos incluso revela, qué es ser evangélico.
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Donald Herrera: La “Igle” como mentalidad – Parte III

Por Donald Herrera Terán

La gente de “la Igle” es gente muy ocupada. Pasan su tiempo involucrados en una serie de actividades que en sí mismas son un reflejo de su forma de pensar con respecto al individuo, la familia, la iglesia, el reino, la Biblia, etc.

Son actividades llenas de colorido, organizadas según estándares de “excelencia”, repletas de diversión, juegos, deportes extremos, música contemporánea, etc. Leer más de esta entrada

Donald Herrera: La “Igle” como mentalidad – Parte II

Por Donald Herrera Terán

Tengo un interés especial en el efecto de “La Igle” sobre la mentalidad de los jóvenes. La visión de la “La Igle,” orientada al entretenimiento, les comunica a las mentes jóvenes varias cosas erróneas a los jóvenes.

 1. Les dice que el criterio o estándar para medir la experiencia con la Fe Cristiana es el nivel de satisfacción o gusto personal que hayamos experimentado en una reunión cristiana. Si sirvieron helado entonces tendré una experiencia agradable. Leer más de esta entrada

Donald Herrera: La “Igle” como mentalidad – Parte I

Por Donald Herrera Terán

En estos días pasados noté que cada vez más personas (parti-cularmente jóvenes) hacían referencia a la Iglesia (supongo) con la frase — que es más una abreviatura — “la igle.” Al principio me hizo gracia porque considero la frase como una más de las cientos de abreviaturas no oficiales que utilizamos pero que nos facilitan el idioma: el cole, la micro, la pulpe, la tele, la uni, y muchas más.

Este vocablo me ha sugerido un nombre para esa mentalidad que mira a la Iglesia (frase completa y con mayúscula inicial) más como un club social que como la Asamblea Gubernativa de los Creyentes dirigida por su Señor y Cabeza, el Señor Jesucristo. Leer más de esta entrada