C.H. Spurgeon: TÚ lo has dicho

Haz conforme a lo que has dicho

(2 Samuel 7:25)

Las promesas de Dios nunca fueron destinadas a ser puestas de lado como papel viejo. Dios determinó que se usaran. El oro de Dios no es la moneda del avaro, sino es oro acuñado para negociar. Nada place más al Señor que ver sus promesas puestas en circulación. Él se goza cuando ve que sus hijos le presentan las promesas y le dicen: «Haz conforme a lo que has dicho». Glorificamos a Dios al solicitarle el cumplimiento de sus promesas. ¿Piensas que Dios será más pobre por darte las riquezas que prometió; Leer más de esta entrada

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C.H. Spurgeon: Cristo es «poderoso» para salvar

Grande para salvar (Isaías 63:1)

Por la frase «para salvar» entendemos el conjunto de la gran obra de la salvación, desde el primer deseo santo hasta la completa santificación. Estas palabras encierran multum in parvo [lat. mucho en poco]. En realidad tenemos aquí toda la misericordia en una palabra. Cristo no solo es poderoso para salvar a los que se arrepienten, sino también para hacer que los hombres se arrepientan. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Perteneciendo a Cristo

Y vosotros de Cristo (1 Corintios 3:23)

«Vosotros sois de Cristo.» Tú eres suyo por donación, pues Dios te dio a Su Hijo; suyo por compra de sangre, pues pagó tu redención; suyo por relación, pues te ha consagrado para Él; suyo por relación, pues llevas Su Nombre y eres uno de Sus hermanos y coherederos. Esfuérzate por mostrar al mundo que eres el siervo, el amigo y la esposa de Jesús. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Todo el pueblo de Dios entrará en el cielo

Me está guardada la corona de justicia (2 Timoteo 4:8)

Oh, tú que dudas, tú que has dicho varias veces «temo que nunca entraré en el cielo», ¡no temas!, ¡todo el pueblo de Dios entrará allá. Me agrada la preciosa expresión del hombre que en su agonía exclamó: «No temo irme al hogar; todo lo mío está allá; ahora la mano de Dios está sobre el picaporte de mi puerta y yo ya estoy listo para permitirle entrar». «Pero, dijo alguien, ¿no temes perder tu herencia?» Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: La principal de todas las promesas

Yo seré a ellos por Dios (Jeremías 31:33)

       Cristiano, aquí está cuanto puedes pedir. Para ser feliz necesitas algo que te satisfaga. ¿No te basta lo que te ofrece este versículo? Si puedes vaciar en tu copa esta promesa, ¿no dirás con David «mi copa está rebosando» tengo más de lo que mi corazón puede desear? Cuando se cumpla en ti el «Yo soy tu Dios», entonces poseerás todas las cosas. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: La oración, nuestro lazo de unión con Cristo

Perseverad en la oración (Colosenses 4:2)

          Es interesante observar cuántos pasajes en la Escritura se ocupan de la oración, dando ejemplos, inculcando preceptos y haciendo promesas. Apenas abrimos la Biblia leemos: «Entonces los hombres empezaron a invocar el nombre del Señor» Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Jesús ha de ser el modelo en nuestra vida

Para mí el vivir es Cristo (Filipenses 1:21)

El creyente no siempre vivió para Cristo. Empezó a hacerlo cuando el Espíritu Santo lo convenció de pecado y cuando, por la gracia, fue llevado a ver al Salvador que agonizaba en propiciación por la culpa de los hombres. Leer más de esta entrada