C.H. Spurgeon: No hay siquiera un santo que no se sienta vil

He aquí que yo soy vil (Job 40:4)

Es ésta, para ti, una consoladora palabra, perdido pecador. ¿Piensas que no debes venir a Dios por ser vil? No hay un santo en la tierra que no se sienta vil. Si Job, Isaías y Pablo se sintieron obligados a decir: «yo soy un vil», ¿te avergonzarás tú de hacer la misma confesión? Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: La principal de todas las promesas

Yo seré a ellos por Dios (Jeremías 31:33)

       Cristiano, aquí está cuanto puedes pedir. Para ser feliz necesitas algo que te satisfaga. ¿No te basta lo que te ofrece este versículo? Si puedes vaciar en tu copa esta promesa, ¿no dirás con David «mi copa está rebosando» tengo más de lo que mi corazón puede desear? Cuando se cumpla en ti el «Yo soy tu Dios», entonces poseerás todas las cosas. Leer más de esta entrada