CdH-12: Si por el justo juicio de Dios merecemos penas temporales y eternas, ¿No hay alguna posibilidad de liberarnos de estas penas y reconciliarnos con Dios?

Dios quiere que se dé satisfacción a su justicia (a); por eso es necesario que la satisfagamos eternamente por nosotros mismos o por algún otro (b).
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CdH-11: ¿No es Dios también misericordioso?

Dios es misericordioso (a); pero también es justo (b). Por tanto, su justicia exige que el pecado que se ha cometido contra Su Suprema Majestad sea también castigado con el mayor castigo, que es pena eterna, así en el cuerpo como en el alma.
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CdH-10: ¿Dejará Dios sin castigo tal desobediencia y apostasía?

De ninguna manera; antes su ira se engrandece horriblemente (a), tanto por el pecado original, como por aquellos que cometemos ahora y quiere castigarlos, por su perfecta justicia, temporal o eternamente (b). Según ha dicho El mismo: “Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la Ley, para hacerlas.” (c).
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CdH-9: ¿No es Dios injusto con el hombre, al pedirle en Su Ley que haga lo que no puede cumplir?

No (a), pues Dios creó al hombre en condiciones de poderla cumplir (b); pero el hombre, por instigación del diablo (c) y su propia rebeldía, se privó a sí y a toda su descendencia de estos dones divinos. Leer más de esta entrada

CdH-8: ¿Estamos tan corrompidos que somos totalmente incapaces de hacer el bien, e inclinados a todo mal ?

Ciertamente (a); si no hemos sido regenerados por el Espíritu de Dios (b).

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CdH-7: ¿De dónde procede esta corrupción de la naturaleza humana?

De la caída y desobediencia de nuestros primeros padres, Adán y Eva, en el paraíso (a); por ello, nuestra naturaleza ha quedado de tal manera corrompida, que todos somos concebidos y nacidos en pecado (b). Leer más de esta entrada

CdH-6: ¿Creó, pues, Dios al hombre tan malo y perverso?

No, al contrario. Dios creó al hombre bueno (a) haciéndolo a su imagen y semejanza (b), es decir, en verdadera justicia y santidad, para que rectamente conociera a Dios su Creador, le amara de todo corazón y bienaventurado viviera con Él eternamente, para alabarle y glorificarle (c). Leer más de esta entrada