Viviendo al mínimo

Con pesar me he dado cuenta en las últimas semanas que mi corazón estaba lejos de Dios. Me doy cuenta que he amado con evidencias más a este mundo y que mi corazón está aún muy arraigado a las cosas terrenales. Deudas, afán, posesiones, conocimiento, entretenimiento, indolencia, alimentación, vestuario, comodidad, deseos, etc. han sido las cosas que por años, luego de conocer a Cristo, han definido mi existencia.  Leer más de esta entrada

CdH-19: ¿De dónde sabes esto?

Del Santo Evangelio, el cual Dios reveló primeramente en el paraíso (a), y después lo anunció por los santos patriarcas (b) y profetas (c), y lo hizo representar por los sacrificios y las demás ceremonias de la Ley (d); y al fin lo cumplió por su Hijo unigénito (e). Leer más de esta entrada

CdH-18: Entonces ¿Quién es este Mediador que al mismo tiempo es verdadero Dios y verdadero hombre perfectamente justo?

El único que al mismo tiempo es verdadero Dios (a) y verdadero hombre (b) perfectamente justo (c)Nuestro Señor Jesucristo (d), el cual nos ha sido hecho por Dios, sabiduría y justicia, satisfacción y perfecta redención (e) Leer más de esta entrada

CdH-17: ¿Por que debe ser también verdadero Dios?

Para que, por la potencia de su divinidad (a), pueda llevar en su humanidad (b) la carga de la ira de Dios (c), y reparar y restituir en nosotros la justicia y la vida (d). Leer más de esta entrada

CdH-16: ¿Por qué debe ser verdadero hombre y verdaderamente justo?

Porque la justicia de Dios exige que la misma naturaleza humana que pecó, pague por el pecado (a); y porque el hombre que es pecador, no puede pagar por otros (b). Leer más de esta entrada

CdH-15: Entonces, ¿qué mediador y redentor debemos buscar?

Uno que sea el verdadero hombre (a) y perfectamente justo (b) y que sea mas poderoso que todas las criaturas, es decir, que sea al mismo tiempo verdadero Dios (c).
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CdH-14: ¿Podría hallarse alguien en el cielo o en la tierra que, siendo simple criatura, pagase por nosotros?

No. Primero, porque Dios no quiere castigar en otra criatura el pecado que el hombre ha cometido (a). Segundo, porque una simple criatura es incapaz de soportar la ira eterna de Dios contra el pecado y librar a otros de ella (b).
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