El Catecismo de Heidelberg – Una breve historia

Antes de entrar a conocer un poco de la historia de este maravilloso y providencial documento que le ha sido heredado a la Iglesia del Señor, he de aclarar que el término catecismo nada tiene que ver de manera exclusiva con el adoctrinamiento que se da en la iglesia católica romana. Y lo aclaro porque aquí en El Salvador por lo general se asocia el término catecismo con dicha organización, sin embargo el catecismo es simplemente un recurso de enseñanza usado desde hace mucho por la Iglesia del Señor para instruir a sus miembros en la fe.

Para apoyar lo que digo, expongo lo que el profesor R. Scott Clark, del WTS, escribió en su blog con motivo del 448 aniversario de publicación del Catecismo de Heidelberg (se pronuncia Jaidelberg y, en adelante, para los efectos de este blog, abreviaré como CdH):

¿Qué es un catecismo? Es un libro de preguntas y respuestas. Es una herramienta para la enseñanza. Es una forma de resumir la Palabra de Dios. La segunda edición del Diccionario Inglés de Oxford define el catecismo así:

“Un tratado elemental para la instrucción en los principios de la religión Cristiana, en forma de preguntas y respuestas; un libro aceptado y publicado por una iglesia como una exposición autoritativa de sus enseñanzas, como el Catecismo de la Iglesia (de la Iglesia de Inglaterra en el Libro de Oración Común), los catecismos Mayor y Menor (de la Asamblea de Teólogos de Westminster, y usados por las iglesias Presbiterianas), etc.”

La palabra “catecismo” proviene del vocablo “enseñar/instruir” (κατηχεω) [catequeo] en el Nuevo Testamento. Aparece en Lucas 1:4, Hechos 18:25, Hechos 21:21,24, Rom. 2:18, 1 Cor 14:19, Gál. 6:6.

Así que, con esto en mente, podemos ya conocer de qué se trata este catecismo y para ello qué mejor que un poco de historia.

Aquí vamos…

Federico III

Allá por el siglo XVI, en una región del entonces Sacro Imperio Romano-Germánico llamada el Palatinado, que tenía como capital la ciudad de Heidelberg, gobernaba un príncipe que fue criado estrictamente dentro de la fe católica romana, pero que luego se convirtió en un expreso seguidor de la Reforma protestante gracias a la influencia de su esposa. Se trataba del príncipe elector Federico III.

Este príncipe al parecer estaba muy interesado en aprender todo lo relacionado con su nueva Fe. Se encontró en un momento con la discrepancia entre Luteranos y Calvinistas acerca de la Santa Cena. Dicha discrepancia consiste en que mientras los luteranos creen que Cristo esta en verdad presente, aunque no físicamente (contrario a la enseñanza romanista o a la doctrina de la transubstanciación), en los elementos de la Santa Cena (consubstanciación), los calvinistas afirman también que Cristo está realmente presente en la Santa Cena pero no directamente en o por medio del pan y el vino sino en un sentido espiritual que favorece en verdad al creyente que participa de ella.

El príncipe, muy sabio, decidió escuchar a ambas partes en la controversia. Escuchó discusiones e incluso se llevó a cabo hubo una convención de príncipes protestantes y líderes religiosos en 1561 para resolver de una vez el conflicto conocida como la Convención de Naumburg, pero no lograron llegar a un acuerdo. Sin embargo, el príncipe Federico III sí se inclinó al final por la enseñanza reformada o calvinista, es decir aquella que enseña que Cristo está presente en la Santa Cena pero no de manera directa en los elementos de la misma.

Zacarías Ursino

Fue así como Federico  ordenó entonces la creación de un catecismo que expusiera de la mejor manera la Fe protestante o reformada para que se instruyera a todo el pueblo en ella por medio del mismo. Se conoce a Zacarías Ursino, profesor de la Universidad de Heildelberg entonces, como el autor principal del Catecismo, y a Gaspar Oleviano, que también enseñaba en la universidad mencionada, como el coautor.

El CdH fue avalado por el Sínodo de Heidelberg en 1563 y luego fue aceptado como el sumario de la Fe cristiana en muchas ciudades que habían abrazado el protestantismo como religión, apartándose así del catolicismo romano.

Es importante recordar que para esos días la única iglesia reconocida como tal era la iglesia católica romana, es decir aquella proveniente de Roma y regida por el Papa como supuesto sustituto de Jesucristo. La gente no tenía acceso a la Biblia como se tiene hoy en muchas partes del mundo. La interpretación de lo que Dios decía era exclusiva del magisterio de la iglesia de Roma. Fue pues necesario enseñar a la gente en qué consistía la nueva Fe que habían abrazado para que pudiera vivir de acuerdo a ella y defenderla cuando fuera necesario.

Hoy día no carecemos de acceso a la Biblia, no en Hispanoamérica. Y sin embargo existe tanta falta de conocimiento bíblico serio, y por ende discernimiento, de parte de feligreses y líderes evangélicos que pareciera que la Biblia sencillamente no existiera.

El CdH es un valiosísimo recurso, entre otros que veremos más adelante, que puede guiar a cualquier creyente en el entendimiento ordenado de su fe y como una guía para acudir a la Biblia misma y conocer desde ahí (desde la Biblia) la voluntad de Dios para su vida y la manera de glorificarle en verdad. Estoy seguro que si eres un fiel creyente de Dios y de Su Palabra, independientemente de tu denominación, estarás de acuerdo en casi cada afirmación del CdH. Si eres luterano, quizá concuerdes en un 99% (por lo de la Cena del Señor). Si no eres reformado o presbiteriano, ni luterano, seguro concuerdes con un 98% (el 2% corresponderá sin duda a la polémica aceptación de bautismo de infantes como ordenado por Dios, y bíblico por supuesto); y si eres arminiano (suspiro)… te animo a estudiar aún más la Biblia, hermano o hermana, sobre todo lo concerniente a nuestra salvación y justificación por medio de Jesucristo solamente. En todo caso, lee el CdH con Biblia en mano, y me cuentas. 🙂

Seguiré hablando del CdH en las próximas entradas.

Soli Deo Gloria.

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4 Responses to El Catecismo de Heidelberg – Una breve historia

  1. Oswald says:

    Gracias por tu visita y tu comentario Becky.
    Seguire escribiendo acerca del CdH y no dudo que sera de edificación para muchos conocer acerca de él.
    Dios te bendiga.

  2. Rvdo Carlos M Cruz Moya says:

    Excelente artículo, detallado y revelador. Sigan hacia adelante!!

  3. Pingback: ¿Qué es la Fe Reformada? Una Breve Introducción | Cristianismo Reformado

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