Cómo pastoreo a mi familia – Parte I

Esta es la primera parte de un artículo publicado por The Resurgence, el cual me alentó a retomar la importantísima práctica de los devocionales en mi hogar, algo que había descuidado por lo que me arrepiento ante Dios de mi negligencia al respecto. Pastorear nuestra familia, lo cual no es una opción para el cristiano como padre de familia sino una comisión, requiere de voluntad y disciplina. No es nada fácil y abundan las excusas para no cumplir este deber. Que el Espíritu Santo nos inquiete con estas palabras a ser obedientes con el mandato de ser sacerdotes en el hogar.

Como Pastoreo a mi Familia. Por Justin Hyde

Mucha gente me pregunta “¿Cómo son los devocionales familiares en tu casa?” o, “¿Cómo pastoreas a tu familia?” o aún más simple. “¿Oras o lees la Biblia con tu esposa e hijos?” Este es un intento de responder a estas preguntas.

1. Rutina

Nuestra familia funciona mejor con una rutina. Mi esposa y yo, así como nuestros hijos, tenemos un horario semanal razonable. Nuestros devocionales se ajustan dentro del ritmo y las rutinas regulares de la casa (Ej. La cena, la hora de ir a dormir, etc.). Además, es importante notar que existen aspectos explícitos e implícitos para nuestro nuestros devocionales espirituales diarios. El conjunto de aspectos explícitos ocurren por la noche entre mi llegada del trabajo al hogar y la hora de ir a dormir.

2. Tardes Intencionales

Llego a casa del trabajo entre 5:30PM y 5:45PM cada tarde. Pero he de preparme a mí mismo antes de las 5:30PM si quiero estar ya dirigiéndome a lo que sigue cuando cruce la puerta de mi casa. Aunque invariablemente llego cansado de mi día de trabajo, tengo que recordarme a mí mismo que la parte más importante de mi vocación ocurrre después de las 5:30PM, no antes. Soy tentado mentalmente a desconectarme mientras conduzco a casa, lo cual sería fácil. Pero tengo que preparme conscientemente para poner más energía, más atención y más enfoque mientras entro a la casa y soy recibido por mi hijo de 5 años, mi hija de 3, el recién nacido y mi esposa que los que pongo durante el día. Esto conlleva oración, práctica y voluntad. Es fácil fallar.

Esposos/padres, no se desconecten mientras van a casa; alístense para estar presentes y compormetidos; no permitan que sus hijos o su esposa esperen escuchar de ustedes: “estoy cansado”. Apaga tu teléfono (recientemente leí algo como esto: “si tocaras a tu mujer cuantas veces tocas tu celular, tu matrimonio estaría es mucho mejor condición.”); cancela la TV por cable; desiste de tu adicción a nuevos proyectos, pasatiempos y distracciones.

Esposas, tengan gracia; perdonen; aprendan y crezcan con su esposo; hagan de su hogar algo hospitalario y placentero; manejen el nivel de estrés (de ustedes y de los niños) antes que papá llegue a casa (es decir, no dejen que el agua caliente todo el día en la olla y papá la encuentre hirviendo y derramándose justo cuando estaciona el carro).

3. Hora de Jugar

Cenamos a las 6:00PM. Así que atravieso la puerta y me dedico a los niños de 20-30 minutos. Rara vez he dado 5 pasos antes de estar atrapado de mi pierna izquierda por un niño de 5 añós, y de mi pierna derecha por una niña de 3 (y ahora, más a menudo, cargando un bebé en mis brazos). Papá, tus hijos están listos para verte. Listos pata tumbarte. Listos para besarte. Listos para jugar. Listos para construir. Listos para leer. Y por supuesto tu esposa necesita que estés listo también si ella está preparando la cena o simplemente necesita un respiro después de su largo día.

Esposos, recuérdense diariamente que su esposa está probablemente más cansada que lo que ustedes lo están a las 5:30PM. Atiéndanla bien. Este también es un buen momento para enseñar a los niños acerca de arreglar la mesa, ayudar a ordenar la sala, honrar a mamá, servir a un hermano menor, etc. Pero principalmente es un tiempo para jugar.

4. Hora de la comida

Siempre cenamos juntos alreedor de la mesa. Mi esposa es hospitalaria, creativa, pensante, despreocupada y ansiosa de adorar por medio de compartir la cena. Nuestra mesa casi siempre está decorada con velas y a veces flores. Tomamos vino. Celebramos. Reímos. Bromeamos. Hacemos muecas. Disfrutamos de grandiosa comida. A menudo, casi sin excepción, disfrutamos de un postre. Nos agarramos de las manos para orar. Nos tomamos nuestro tiempo. Los niños observan, aprenden y saborean todo esto.

5. Limpieza

Después de cenar normalmente llimpiamos (a veces esperamos hasta que los niños estén dormidos). Los niños ayudan con los platos, retiran cosas, limpian. No toma mucho tiempo; el costo para relejarse y enfocarse vale la pena por sólo limpiar la mesa y cargar el lavaplatos. Pero sin importar si se limpia ahora o más tarde, de 5:30PM a 7:30PM nuestra atención es dedicada a los niños. Después de cenar, jugamos. Leemos. Construimos torres. Hacemos aventuras. Exploramos. Nos hacemos cosquillas.

Ir a la segunda parte.

Mucha gente me pregunta “¿Cómo son los devocionales familiares en tu casa?” o, “¿Cómo pastoreas a tu familia?” o aún más simple. “¿Oras o lees la Biblia con tu esposa e hijos?” Este es un intento de responder a estas preguntas.

1. Rutina

Nuestra familia funciona mejor con una rutina. Mi esposa y yo, así como nuestros hijos, tenemos un horario semanal razonable. Nuestros devocionales se ajustan dentro del ritmo y las rutinas regulares de la casa (Ej. La cena, la hora de ir a dormir, etc.). Además, es importante notar que existen aspectos explícitos e implícitos para nuestro nuestros devocionales espirituales diarios. El conjunto de aspectos explícitos ocurren por la noche entre mi llegada del trabajo al hogar y la hora de ir a dormir.

2. Tardes Intencionales

Llego a casa del trabajo entre 5:30PM y 5:45PM cada tarde. Pero he de preparme a mí mismo antes de las 5:30PM si quiero estar ya dirigiéndome a lo que sigue cuando cruce la puerta de mi casa. Aunque invariablemente llego cansado de mi día de trabajo, tengo que recordarme a mí mismo que la parte más importante de mi vocación ocurrre después de las 5:30PM, no antes. Soy tentado mentalmente a desconectarme mientras conduzco a casa, lo cual sería fácil. Pero tengo que preparme conscientemente para poner más energía, más atención y más enfoque mientras entro a la casa y soy recibido por mi hijo de 5 años, mi hija de 3, el recién nacido y mi esposa, que los que pongo  durante el día. Esto conlleva oración, práctica y voluntad. Es fácil fallar.

Esposos/padres, no se desconecten mientras van a casa; alístense para estar presentes y compormetidos; no permitan que sus hijos o la esposa esperen escuchar  de ustedes: “estoy cansado”. Apaga tu teléfono (recientemente leí algo como esto: “si tocaras a tu mujer cuantas veces tocas tu celular, tu matrimonio estaría es mucho mejor estado.”); cancela la TV por cable; desiste de tu adicción a nuevos proyectos, pasatiempos y distracciones.

Esposas, tengan gracia; perdonen; aprendan y crezcan con su esposo; hagan de su hogar algo hopitalario y placentero; manejen el nivel de estrés (de ustedes y de los niños) antes que papá llegue a casa (es decir, no dejen que el agua caliente todo el día en la olla y papá encuentre el agua hirviendo y derramándose justo cuando aparca el carro).

3. Hora de Jugar

Cenamos a las 6:00PM. Así que atravieso la puerta y me dedico a los niños de 20-30 minutos. Rara vez he dado 5 pasos antes de estar atrapado de mi pierna izquierda por un niño de 5 añós, y de mi pierna derecha por una niña de 3 (y ahora, más a menudo, cargando un bebé en mis brazos). Papá, tus hijos están listos para verte. Listos pata tumbarte. Listos para besarte. Listos para jugar. Listos para construir. Listos  para leer. Y por supuesto tu esposa necesita que estés listo también si ella está preparando la cena o simplemente necesita un respiro después de su largo día.

Esposos, recuérdense diariamente que su esposa está probablemente más cansada que lo que ustedes están a las 5:30PM. Atiéndanla bien. Este también es un buen momento para enseñar a los niños acerca de arreglar la mesa, ayudar a ordenar la sala, honrar a mamá, servir a un hermano menor, etc. Pero principalmente es un tiempo para jugar.

4. Hora de la comida

Siempre cenamos juntos alreedor de la mesa. Mi esposa es hospitalaria, creativa, pensante, despreocupada y ansiosa de adorar por medio de compartir la cena. Nuestra mesa casi siempre está decorada con velas y a veces flores. Tomamos vino. Celebramos. Reímos. Bromeamos. Hacemos muecas. Disfrutamos de grandiosa comida. A menudo, casi sin excepción, disfrutamos de un postre. Nos agarramos de las manos para orar. Nos tomamos nuestro tiempo. Los niños observan, aprenden y saborean todo esto.

5. Limpieza

Después de cenar normalmente llimpiamos (a veces esperamos hasta que los niños estén dormidos). Los niños ayudan con los platos, retiran cosas, limpian. No toma mucho tiempo  el costo por relejarse y enfocarse vale la pena por limpiar la mesa y cargar el lavaplatos. Pero sin importar si se limpia ahora o más tarde, de 5:30PM a 7:30PM nuestra atención es dedicada a los niños. Después de cenar, jugamos. Leemos. Construimos torres. Hacemos aventuras. Exploramos. Nos hacemos cosquillas.

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