¡Está Vivo!

Si el hecho de que Jesucristo murió por los pecados es el punto central del evangelio, la resurrección de Jesucristo es la firma divina  que da fe de que Su sacrificio fue aceptado por Dios, y por ende da validez total a nuestra fe.

Tan importante es la resurrección de Cristo que son muchos los expositores de la fe que afirman que el símbolo de la cristiandad, más que una cruz, debería ser una tumba vacía.

El mismo apóstol Pablo les dice a los Corintios en su primera carta que si Cristo no resucitó, como algunos ya estaban enseñando para entonces, aquellos que hemos depositado nuestra fe en Él somos los hombres y mujeres más dignos de lástima en todo el mundo pues nuestra fe sería vana. (1 Corintios 15:12-19 )

La razón de ello es que el triunfo en la Cristo no fue sólo sobre el pecado como tal, sino también sobre sus efectos, i.e., la muerte (Romanos 6:23). Dicho de otra manera, si  en verdad Jesucristo había derrotado al pecado en la cruz, entonces la muerte, que es la paga por cometerlo, también sería derribada por ya no contar con la fuente de su existencia. De modo que Cristo sufrió la muerte como paga por los pecados que llevó sobre sí, y por haberse hecho Él mismo pecado (2 Corintios 5:21); pero al haber saldado justamente toda la deuda deuda legal que hace a los pecadores acreedores a la muerte, ésta ya no tenía postestad legal sobre la vida de Aquel que destruyó al pecado. La tumba no podía retener a Jesús, de manera que Éste se levantó de aquélla aplastándola como señal de victoria; de manera que ahora Él tiene la facultad legal de prometer la misma resurrección a todos los depositarios de Su justicia, es decir a los creyentes (Colosenses 2:13-15).

Que esta preciosa verdad histórica es la que todo creyente necesita conocer y creer para tener especial consuelo en la tribulación, supremo gozo diario, y una sublime esperanza por su paso en esta vida, es totalmente cierto.

¡ÉL ESTA VIVO!

Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

Pero cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: DEVORADA HA SIDO LA MUERTE en victoria.

¿DONDE ESTA, OH MUERTE, TU VICTORIA? ¿DONDE, OH SEPULCRO, TU AGUIJON?

El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley;

pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

1 Corintios 15:53-58 (LBLA)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: