C.H. Spurgeon: Somos, en su mesa, un pan y una copa

Les dijo Jesús: Venid, comed. (Juan:21:12)

   En estas palabras el creyente está invitado a tener una santa intimidad con Jesús. «Venid, comed», significa la misma mesa y el mismo alimento; y a veces significa sentarse a su lado y apoyar nuestra cabeza en el pecho del Salvador. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Redimidos de pecado por Su Sangre

Sin derramamiento de sangre no se hace remisión (Hebreos 9:22)

Esta es la voz de la verdad inalterable. En ninguna ceremonia judía -aun típicamente considerada- se hacía remisión de pecados sin derramamiento de sangre. En ningún caso y por ningún medio puede el pecador ser perdonado sin expiación. No hay para mí esperanza fuera de Cristo, pues no hay otro derramamiento de sangre que sea considerado como expiación por el pecado. ¿Estoy yo creyendo en Él? ¿Es realmente aplicada a mi alma la sangre de su expiación? Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Dejemos nuestra carga al pie de la cruz

Y cantarán de los caminos de Jehová (Salmos 138:5)


El tiempo en que los cristianos empiezan a «cantar de los caminos de Jehová» es cuando por primera vez sueltan su carga al pie de la cruz. Ni aún los cantos de los ángeles parecen tan dulces como el primer canto que brota de lo hondo del alma del hijo de Dios que ha sido perdonado. Tú recuerdas, sin duda, cómo Juan Bunyan describe esto. Él dice que cuando el pobre peregrino dejó su carga al pie de la cruz, dio tres grandes saltos, y siguió su camino cantando: Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Siendo perfectos en Cristo Jesús

Jehová, justicia nuestra (Jeremías 23:6)

El cristiano siempre experimentará grande calma, quietud, alivio y paz al pensar en la perfecta justicia de Cristo. ¡Cuán a menudo los santos de Dios están abatidos y tristes! Sin embargo, no debiera ser así. Creo que no se sentirían abatidos si tuviesen presente la perfección que poseen en Cristo. Hay algunos que siempre hablan de la depravación del corazón y de la innata maldad del alma. Esto es muy cierto, pero, ¿por qué no ir un paso más adelante y recordar que somos perfectos en Cristo Jesús? Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: A por un nuevo pentecostés

Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moveras (2 Samuel 5:24)

Los miembros de de la Iglesia de Cristo tienen que ser muy afectos a la oración, buscando siempre que la unción del Santo repose sobre sus corazones, para que el reino de Dios venga y se haga «su voluntad en la tierra como en el cielo». Pero hay ocasiones cuando Dios parece favorecer a Sion de modo especial; esas ocasiones deben ser para ellos como un estruendo que va por la copa de los morales. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Mirando hacia la Eternidad

Las cosas que no se ven (2 Corintios 4:18)

C.H. SpurgeonEs bueno que la mayor parte del tiempo de nuestra peregrinación, estemos mirando hacia adelante. Más allá está la corona, más allá, la gloria. El futuro debe ser, al fin y al cabo, el gran objeto de la fe, pues él nos trae esperanza, nos comunica gozo, nos consuela e inspira nuestro amor. Leer más de esta entrada

C.H. Spurgeon: Celebrando la venida del Salvador

He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

(Isaías 7:14)

Vayamos hoy a Belén, con los pastores y los magos veamos al que ha nacido Rey de los judíos, pues nosotros, por la fe, podemos afirmar que tenemos interés en Él y cantar: «Un niño nos ha nacido,  hijo nos es dado». Leer más de esta entrada

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